30/12/25 | Destacados
Con la ilusión que caracteriza nuestro sindicato y el corazón lleno de orgullo por lo conseguido, os enviamos nuestras más sinceras felicitaciones por la llegada de este nuevo año 2026.
Ahora que finaliza el 2025, podemos afirmar con satisfacción que ha sido un año lleno de objetivos alcanzados y metas superadas. Nuestra organización se encuentra en datos históricos tanto de afiliación como de representatividad; más de 5.000 personas afiliadas y 900 representantes sindicales repartidos estratégicamente entre Teruel, Huesca y Zaragoza. Este crecimiento no es casualidad, sino el fruto del esfuerzo diario de nuestra militancia, que con dedicación y compromiso, día tras día en nuestros pueblos, ciudades y centros de trabajo, hace posible que nuestro proyecto aragonesista siga fortaleciéndose y expandiéndose.
Un hito especialmente significativo fue la celebración de nuestro V Congreso Nacional el pasado 11 de noviembre, donde reunimos a lo mejor de nuestro sindicato para elegir nuevos órganos de dirección que guiarán nuestro camino durante los próximos cuatro años. Este Congreso representa no solo un cambio generacional en la dirección, sino también una renovación del compromiso con nuestro objetivo fundamental: ser cada vez más representativos y fuertes en toda Aragón.
En esta felicitación de fin de año, queremos especialmente recordar y honrar la figura de Fernando García Rubio, quien fuera Secretario General de OSTA durante tantos años (2008-2012). Su legado y su compromiso inquebrantable con los trabajadores y trabajadoras de Aragón siguen siendo una guía para nuestro sindicato. Como él nos enseñó con su ejemplo y sus palabras, «El sindicalismo siempre surge y nace al margen de la Ley». Esta frase, que refleja la esencia misma de nuestra lucha sindical, nos recuerda que nuestra fuerza está en la organización y la movilización de la clase trabajadora, más allá de las limitaciones legales que a veces intentan frenarnos.
Agradecemos profundamente el trabajo incansable de cada afiliado y afiliada, de cada delegado y delegada, que con su ejemplo y entrega han hecho de 2025 un año para recordar. Vuestro compromiso es el motor que impulsa nuestro sindicato hacia adelante.
Miramos al 2026 con la misma convicción y energía que nos han caracterizado. Seguiremos trabajando incansablemente por los derechos de los trabajadores y trabajadoras aragonesas, defendiendo el empleo digno, la justicia social y el desarrollo sostenible de nuestra tierra.
¡Que este nuevo año os traiga salud, prosperidad y nuevas oportunidades para seguir construyendo juntos un Aragón más justo y solidario!
¡Feliz Año Nuevo 2026!
¡Entalto OSTA! ¡Entalto Aragón!
26/12/25 | Igualdad, Noticias, Opinión
La Navidad vuelve cada año envuelta en un mensaje de paz, unión y felicidad. Las calles se llenan de luces, los escaparates se decoran con colores brillantes y los anuncios repiten una y otra vez la idea de que estas fechas son sinónimo de alegría. Muchas familias se reúnen, comparten comidas, intercambian regalos y celebran juntas el final del año. Para una parte de la sociedad, la Navidad representa descanso, afecto, tradición y un merecido respiro de la rutina diaria.
Sin embargo, esta imagen tan repetida no refleja la realidad completa. Detrás de las luces y la música, existe otra Navidad, mucho más silenciosa y dura, que rara vez aparece en los discursos oficiales o en las campañas publicitarias. Una Navidad que no se vive desde la celebración, sino desde la supervivencia.
Mientras unos celebran, otros sobreviven. Miles de personas pasan estas fechas sin hogar, sin recursos económicos y sin compañía. Para quienes viven en la calle, el invierno no trae regalos, sino frío, enfermedades y noches interminables. La soledad se vuelve más evidente en unos días que parecen estar pensados únicamente para quienes tienen una familia con la que sentarse a la mesa. En estos casos, la Navidad no es un momento de alegría, sino un recordatorio de todo aquello que falta.
Esta desigualdad no es casual ni inevitable. Es el resultado de un sistema que normaliza que algunas personas lo tengan todo mientras otras no tienen nada. Durante estas fechas se habla mucho de solidaridad, pero en demasiadas ocasiones se queda en palabras o en gestos puntuales que no cuestionan las causas profundas de la exclusión social.
A esta realidad cercana se suma la de millones de personas que viven en países marcados por la guerra y el conflicto armado. En Palestina, la violencia constante ha convertido la vida cotidiana en una lucha por la supervivencia. Familias enteras viven bajo el miedo, la destrucción y la pérdida, sin saber si podrán ver el día siguiente. En ese contexto, hablar de paz durante la Navidad suena vacío e incluso injusto.
En Afganistán, la situación de las mujeres es especialmente alarmante. En pleno siglo XXI, se les han arrebatado derechos fundamentales que deberían ser universales: el acceso a la educación, al trabajo y a la libertad personal. Muchas niñas han sido expulsadas de las escuelas, condenadas a un futuro sin oportunidades simplemente por su género. Para ellas, no hay celebración posible cuando se les ha negado la voz y el derecho a decidir sobre sus propias vidas.
Esta realidad se repite, con distintas formas, en otros países afectados por conflictos armados. En estos lugares, las guerras no solo destruyen ciudades, sino también derechos, sueños y futuros. Las mujeres y la infancia son siempre las más vulnerables, las primeras en sufrir las consecuencias del abandono internacional y de la indiferencia global.
La contradicción es evidente y difícil de ignorar. Se habla de paz mientras se tolera la guerra. Se defienden los derechos humanos en discursos oficiales mientras se permite que millones de personas vivan sin ellos. Se celebra la Navidad como símbolo de esperanza, pero se acepta que esa esperanza no llegue a todos por igual.
Esto no significa que celebrar la Navidad sea algo negativo. Celebrar no es el problema, el problema es hacerlo sin mirar más allá, sin cuestionarse qué ocurre fuera de nuestro entorno inmediato. El problema es convertir la Navidad en un paréntesis de felicidad individual que nos permite olvidar, aunque sea por unos días, las injusticias que siguen existiendo.
Estas fechas deberían ser una oportunidad para algo más que consumir y celebrar. Deberían invitarnos a reflexionar sobre el mundo en el que vivimos y sobre el papel que cada uno de nosotros y nosotras desempeña en él. Recordar que la felicidad no es universal y que el bienestar de algunas personas no debería construirse sobre el olvido del sufrimiento de otras.
Quizá el verdadero espíritu navideño no esté en lo material, sino en la conciencia. En no apartar la mirada ante la injusticia, en reconocer el dolor ajeno y en entender que la empatía no es solo un sentimiento, sino también una responsabilidad. Porque mientras la Navidad siga siendo solo para algunos, seguirá recordándonos que aún queda mucho camino por recorrer hacia una sociedad más justa y humana.
Mayte Serano, SN de Políticas de Genero
23/12/25 | Destacados
Los sindicatos OSTA y UGTSARIO hemos firmado una acuerdo de cooperación y solidaridad con el fin de fortalecer la solidaridad sindical y contribuir al apoyo de la Unión General de trabajadores de Saguia El Hamra y Rio de Oro en todos los ámbitos.
Desde el sindicato aragonés se comprometen abrir oportunidades de formación para los y las trabajadoras saharauis, así como visibilizar la lucha del pueblo saharaui por la libertad y la independencia y denunciar la situación de los derechos humanos en el territorio ocupado del Sahara Occidental.
El 30 de octubre el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió para votar la resolución 2797 (2025) sobre el Sáhara Occidental, el texto aprobado omite toda referencia al referéndum y a su derecho a decidir.
Mientras el pueblo saharaui sigue ocupado, tanto el gobierno del Estado español como el Europeo siguen mirando a hacia otro lado, eludiendo su responsabilidad tras los Acuerdos de Madrid (1975) y por abandonar la supervisión del referéndum de autodeterminación prometido por la ONU.
Por todo ello desde OSTA reafirmamos nuestro compromiso con la causa saharui:
- Respeto a la autodeterminación del pueblo saharaui.
- Cumplimiento de las resoluciones de la ONU y del derecho internacional.
- Fin de la ocupación ilegal y explotación de recursos.
16/12/25 | Destacados
Como todos los años y con motivo de la celebración del día de Justicia de Aragón, el sindicato realiza el 19 de diciembre una jornada de homenaje a la figura histórica de Juan Lanuza , último Justicia de Aragón, que fue decapitado por defender los derechos y libertades del pueblo aragonés en 1591.
El día comenzará con un acto floral a las 10:00 horas en el monumento al Justicia, en la Plaza de Aragón de Zaragoza. En el mismo se leerá un manifiesto, donde reivindicaremos la propuesta que tiene el sindicato para Aragón y que hemos denominado La Vía Aragonesa.
Tras la ofrenda floral, organizamos un acto sindical abierto a toda la afiliación, delegados y delegadas en el Centro Pignatelli, (Paseo La Constitución 6) donde realizaremos un pequeño balance tras la celebración del V Congreso Nacional de OSTA, presentaremos el presupuesto para el año 2026 y debatiremos para su aprobación si procede diferentes modificaciones del reglamento de la caja de resistencia.
Este es uno de los días más importantes en la agenda del Sindicato anualmente, donde como sindicalistas y aragonesistas, volvemos a exigir más cotas de autogobierno y una financiación digna para nuestro territorio, como garantía para poder tener unos servicios públicos y de calidad.
19 de diciembre
Homenaje y acto floral
- Monumento al Justicia de Aragón en Zaragoza
Acto sindical
- 11 horas
- Centro Pignatelli. Paseo La Constitución 6
Por último, el sindicato participará el día 20 de diciembre a las 11:15 horas en el monumento al Justicia junto a otras organizaciones aragonesistas en un acto conjunto del aragonesismo, político, sindical y social.
11/12/25 | Federaciones, Servicios Públicos
El acuerdo fue ratificado en asamblea de trabajadores/as con un respaldo del 65%
El sindicato OSTA, como representación mayoritaria en el Hospital San Juan de Dios, ha alcanzado un importante acuerdo para cerrar la negociación del Convenio Colectivo de empresa, el cual fue ratificado en asamblea de trabajadores con un respaldo del 65% de los participantes. La negociación de este convenio se inició el pasado mes de septiembre de 2025 y, tras varias reuniones de trabajo, se logró alcanzar un preacuerdo durante el mes de noviembre que recoge mejoras significativas para toda la plantilla.
Dicho acuerdo incluye, en primer lugar, un incremento salarial del 3% para el año 2025 y del 2,75% para el año 2026, aplicable tanto a la tabla salarial general como a los pluses de domingos y festivos. Además, se ha conseguido la consolidación del complemento específico de enfermería, un logro importante para este colectivo profesional. Asimismo, se ha establecido un plus extraordinario del 4% de la tabla salarial desde la firma del convenio, dirigido específicamente a los grupos III y IV que cuentan con las retribuciones más bajas, medida que busca corregir desequilibrios salariales internos.
Por otro lado, el acuerdo contempla la creación de una bolsa de horas que permitirá a los trabajadores ausentarse un día justificado para asistir al médico o acompañar a familiares de primer grado en situaciones de necesidad, demostrando así un compromiso real con la conciliación laboral y familiar.
El preacuerdo alcanzado fue sometido a votación en asamblea de trabajadores, obteniendo un respaldo mayoritario por parte de la plantilla.
La vigencia de este convenio abarcará los años 2025 y 2026, garantizando así estabilidad y mejoras salariales durante este período.
OSTA valora de forma muy positiva la firma de este convenio, que mejora las condiciones del Convenio Sectorial, ya que demuestra una vez más que la negociación colectiva cercana y directa con los trabajadores produce resultados tangibles y beneficiosos.
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