Llamamos a la movilización de las trabajadoras de residencias

Llamamos a la movilización de las trabajadoras de residencias

Las trabajadoras del sector de residencias de personas mayores en Aragón exigimos un convenio autonómico que dignifique nuestras condiciones laborales.

El 27 de noviembre de 2025, los sindicatos OSTA y UGT, organizaciones mayoritarias en el sector de la Dependencia y los Cuidados en Aragón, hemos celebrado una Asamblea Sectorial con las trabajadoras de residencias de todo Aragón.

La asamblea ha servido como espacio de información, debate y toma de decisiones colectivas ante la situación crítica que atraviesa el sector.

Más de 13.000 trabajadoras, en la inmensa mayoría mujeres, sufrimos condiciones de precariedad extrema: salarios por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), ratios de atención insostenibles, sobrecarga laboral y falta de reconocimiento profesional.

Durante el encuentro hemos analizado el estado de las negociaciones con las patronales del sector, tras la última reunión mantenida el 19 de junio de 2025, así como la falta de compromiso efectivo por parte del Gobierno de Aragón para abordar de forma urgente la elaboración de un Convenio Colectivo Autonómico de Dependencia. Un instrumento imprescindible para garantizar condiciones dignas de trabajo y cuidados de calidad para las personas mayores.

Las asistentes hemos reiterado la urgencia de establecer ratios adecuadas de personal, mejorar los salarios y reconocer la profesionalidad y esencialidad del trabajo que desempeñamos diariamente.

Asimismo, se ha acordado un calendario de movilizaciones que se activará en caso de que no se produzcan avances concretos en la negociación colectiva.

El sector de las residencias está profundamente feminizado, históricamente precarizado y sistemáticamente ignorado por las instituciones. Hoy, las trabajadoras hemos dicho basta. Exigimos dignidad, justicia y un convenio que nos reconozca como profesionales esenciales.

Desde OSTA y UGT insistimos en la necesidad de transformar este modelo de cuidados. Las trabajadoras estamos dispuestas a dar los pasos necesarios para que nuestra voz sea escuchada y nuestros derechos garantizados, algo que pasa por un Convenio Autonómico del sector y ratios de atención adecuados para prestar una atención de calidad a las personas usuarias.

OSTA exige un Convenio autonómico para transformar el sistema Residencial de Personas Mayores

OSTA exige un Convenio autonómico para transformar el sistema Residencial de Personas Mayores

Ante la situación crítica que atraviesa el sistema de atención a personas dependientes en Aragón, denunciamos una realidad que pone en riesgo la dignidad de las personas usuarias y la de quienes las cuidan, exigiendo una transformación profunda del modelo, basada en la autonomía de Aragón para decidir su propio futuro en materia de cuidados.

El actual marco normativo en materia laboral está regido por un Convenio Colectivo Estatal insuficiente, que no se corresponde con la realidad socioeconómica de Aragón, por ello desde OSTA se considera urgente la negociación inmediata de un Convenio Colectivo Autonómico que permita adaptar las condiciones laborales a la realidad aragonesa y garantice una atención de calidad y exigimos a las asociaciones patronales del sector que asuman su responsabilidad y se comprometan ya a negociar.

La solución no pasa por parches ni por normas impuestas desde fuera, sino por autonomía en la negociación colectiva, inversión pública sostenida y el reconocimiento del cuidado como pilar del Estado del Bienestar. Las trabajadoras y trabajadores de Aragón merecen decidir su futuro en Aragón.

Además, el Decreto 111/1992 por el que se regulan las condiciones mínimas que han de reunir los servicios y establecimientos sociales especializados está obsoleto y no se corresponde con los requerimientos para una buena atención a personas dependientes en materia de cuidados.

Tres ejes de trabajo sobre los que incidir para una reforma urgente del sistema:

Ratios de atención inadecuadas

Las ratios actuales de personal por residente no consideran el grado de dependencia, el turno de trabajo ni la especialización del personal. Esta falta de personal genera sobrecarga asistencial, riesgos para la salud laboral y una atención deficiente.

OSTA exige ratios diferenciadas por turno, grado de dependencia y categoría profesional, técnicamente fundamentadas y adaptadas a la realidad demográfica y asistencial de Aragón.

Condiciones laborales precarias

El sector se sostiene sobre plantillas mayoritariamente feminizadas, con salarios indignos (entre 1.000 y 1.200 euros), contratos temporales, jornadas extenuantes y formación deficiente.

Para OSTA un convenio autonómico debe garantizar salarios dignos, estabilidad laboral, conciliación efectiva y formación continua.

Acuerdo Marco insuficiente y desigual

Más de 7.500 personas dependientes esperan una plaza concertada en Aragón, con una concentración del 80% de la demanda en Zaragoza, lo que evidencia una grave desigualdad territorial.

Exigimos una ampliación planificada y equitativa de la red de plazas concertadas, pero solo será sostenible si va acompañada de condiciones laborales dignas en todos los centros del sistema concertado.

Canciones sexistas: de lo que fuimos a lo que seguimos escuchando

Canciones sexistas: de lo que fuimos a lo que seguimos escuchando

La música siempre ha sido un espejo de la sociedad. A través de sus letras, podemos entender cómo se pensaba, cómo se amaba y, también, cómo se discriminaba. Durante décadas, era normal escuchar boleros, rancheras o baladas donde la mujer aparecía como objeto de deseo, propiedad del hombre o simple acompañante de su historia. Nadie lo cuestionaba: era parte del contexto.

Hoy nos gusta pensar que hemos avanzado. Y, en muchos sentidos, es cierto. La lucha feminista ha conseguido visibilizar el machismo en todos los espacios, incluido el cultural. Sin embargo, basta encender la radio o abrir una playlist de éxitos para comprobar que los mensajes sexistas no han desaparecido: solo cambiaron de ritmo.

El reguetón y otros géneros urbanos, por ejemplo, se han convertido en terreno fértil para la cosificación. Letras de artistas como Maluma, con canciones como “Cuatro Babys”, o incluso clásicos del género como Daddy Yankee o Don Omar, siguen presentando a la mujer como un objeto que se compra, se controla o se descarta. Lo más preocupante es que esas canciones no solo circulan: se convierten en himnos que millones de personas corean sin detenerse a pensar en lo que están diciendo.

Y aquí surge la contradicción: muchas mujeres también cantan letras con la misma lógica. Karol G o Natti Natasha, en varios de sus temas, reproducen la idea de que el valor de una mujer está en su cuerpo o en su capacidad de seducción. No se trata de juzgar a los artistas individualmente, sino de evidenciar un sistema musical que recompensa lo que “vende”, aunque normalice la desigualdad.

¿Quiere decir esto que toda la música actual es sexista? En absoluto. Existen voces que apuestan por otro camino. Rozalén, Mon Laferte, Rigoberta Bandini o incluso Residente han creado canciones que invitan a pensar en la libertad, la igualdad y la dignidad. Ellos y ellas demuestran que la música puede ser pegadiza y a la vez crítica, sin necesidad de repetir estereotipos dañinos.

El punto central es este: la música no es inocente. Lo que bailamos, lo que tarareamos, lo que normalizamos en una discoteca o en el coche, moldea la forma en que vemos las relaciones y el papel de cada género en la sociedad.

Por eso, escuchar con mirada crítica es un acto político. No se trata de dejar de bailar, sino de preguntarnos qué mensajes estamos aplaudiendo al hacerlo. Porque, mientras seguimos cantando letras que reducen a la mujer a un objeto, la igualdad seguirá siendo una meta y no una realidad.

Nuevo permisos por nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento

Nuevo permisos por nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento

El BOE publica el 30 de julio, el Real Decreto-ley 9/2025, de 29 de julio que modificación del permiso de nacimiento que pasa de 16 a 19 semanas retribuidas, así como aumentar a 32 este permiso para familias monoparentales.

Este Real Decreto establece la regulación del uso de estas semanas de la siguiente manera:

Nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento:

  • 6 semanas de forma ininterrumpida tras el nacimiento.
  • 11 semanas hasta que el menor cumpla 1 año.
  • 2 semanas hasta que el menor cumpla 8 años. (estas 2 semanas son solo para los progenitores de menores nacidos o adoptados desde agosto de 2024, pudiendo hacer uso de su disfrute a partir de enero de 2026).

Para familias monoparentales queda establecido que:

  • 6 semanas de forma ininterrumpida tras el nacimiento.
  • 22 semanas hasta que el menor cumpla 1 año.
  • 4 semanas hasta que el menor cumpla 8 años. (estas 4 semanas son solo para los progenitores de menores nacidos o adoptados desde agosto de 2024, pudiendo hacer uso de su disfrute a partir de enero de 2026).

El plazo para la convalidación de un Real Decreto-ley por el Congreso de los Diputados es de 30 días a partir de su publicación en el Boletín Oficial de Estado (BOE). Durante este periodo, el Congreso debe decidir si convalida o deroga el decreto-ley.

Este permiso es independiente del permiso parental que regula el artículo 48bis del Estatuto de los Trabajadores, que regula un permiso parental no retribuido de hasta 8 semanas hasta que los menores tengan 8 años.

Desde OSTA valoramos positivamente todas las medidas que mejoren la conciliación de las personas trabajadoras.


Amor sin límites

Amor sin límites

El Día Internacional contra la LGTBIfobia se celebra cada 17 de mayo para, principalmente, conmemorar la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). También en este día se celebra la despatologización de la identidad de género de las personas transgénero y transexuales. Su objetivo es el de coordinar todo tipo de acciones que sirvan para denunciar la discriminación, la violencia y el hostigamiento de la que son víctimas las personas homosexualesbisexualestransgénero  y para hacer avanzar sus derechos en todo el mundo. 

Personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero e intersexuales son aún perseguidas en muchos países por el mero hecho de serlo. La diversidad de género aún es castigada en muchos países

Se les tortura para obtener confesiones de «desviación» y se les viola para «curarlos» de ella sin respetar la diversidad sexual y de género.

Se les niega el disfrute en condiciones de igualdad de su derecho a la vida, a la libertad y a la integridad física.

Se les despoja de derechos fundamentales como las libertades de asociación y de expresión.

Se les recortan sus derechos a la vida privada, al trabajo, a la educación y a la atención médica.

La discriminación basada en la orientación sexual o identidad de género, coarta la libertad de las personas, dificulta el desarrollo de emociones y educación sexual, puede generar problemas de autoestima, ansiedad y aumentar las posibilidades de depresión y suicidio. La homofobia, transfobia y bifobia pueden hacer que las personas hagan bullying, insulten y usen la violencia contra las personas de este colectivo. La discriminación y ataque hacia las personas LGTBI es una realidad diaria. Esta discriminación no solo viene dada por las personas, ya que también existe una violencia institucional normalizada en los últimos años.

El estado español está considerado como uno de los países más inclusivos y respetuosos con el colectivo LGTBI. El 30 de junio de 2005 se aprobaba el matrimonio igualitario. Se convirtió en el tercer país en legalizarlo en el mundo y todo un referente en el reconocimiento de los derechos de las personas LGTBI a nivel internacional. Aun así, los delitos de odio y discriminación por la sexualidad siguen en aumento en toda Europa, algo contra lo que se lucha con todos los medios.

Además, a diferencia de otros países, incluyó en su legislación el derecho a la adopción de las parejas del mismo sexo.

Desde el año 2005 comenzó a celebrarse en diferentes países el Día contra la LGTBIfobia con manifestaciones que reivindican la igualdad de derechos para personas homosexuales, transexuales y bisexuales.

Dos años después, en 2007, se publicó la Ley de Identidad de Género que permitió modificar la casilla del sexo legal en el Registro Civil. En 2021 se aprobó la ley ´trans´ o el Código Penal que tipifica los delitos contra “los que promuevan o inciten al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, parte del mismo o una persona determinada” por pertenecer a un grupo, citando expresamente su orientación o identidad sexual.

Sin embargo, es necesario seguir avanzando hacia una ciudadanía plena en derechos y libertad. La orientación sexual, expresión o identidad de género no debe ser motivo de discriminación, ni una barrera para el desarrollo personal de nadie.