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OSTA organiza una concentración y un acto con delegadas del sindicato ELA
Convocamos una jornada de movilización del Sector de Residencias para exigir un convenio colectivo autonómico que mejore las condiciones laborales y salariales de las más de 8.000 trabajadoras de residencias en Aragón, ya que las trabajadoras de la dependencia viven una situación «insostenible» marcada por salarios indignos y ratios insuficientes y falta de reconocimiento profesional.
La falta de personal y los bajos salarios han tensado la situación hasta el límite, y en este contexto el sindicato OSTA organiza un acto el 10 de septiembre que tendrá lugar en el Centro Pignatelli de Zaragoza a las 10:30h bajo el título «La importancia del conflicto y la negociación colectiva en residencias», y que contará con la participación de Laura Millán y Mª Pilar Ledesma, representantes del sindicato ELA en Bizkaia, donde compartirán su experiencia sobre cómo organizaron el conflicto y las acciones que tomaron para logra un convenio digno.
A las 12:30 horas tendrá lugar una concentración en las escaleras de la Diputación en plaza España de Zaragoza para exigir un convenio propio para Aragón y reivindicar unos salarios dignos que permitan vivir con dignidad y unas ratios adecuadas y personal suficiente.
La experiencia de Bizkaia demuestra que se puede
Frente a esta realidad, existe un ejemplo cercano que demuestra que otro modelo es posible. En Bizkaia, tras casi dos años de conflicto y 68 días de huelga, las trabajadoras lograron un convenio que incluyó una subida salarial del 23,22% entre 2021 y 2025 -pasando el salario de una gerocultora de 1.460€ a 1.800€ mensuales-, una jornada de 35 horas semanales -180 horas menos que la media estatal-, se garantizó un 85% de plantillas fijas, la sustitución de las trabajadoras desde el primer día e incrementos en pluses de domingos y antigüedad superiores al 22%.
Con estos actos se pretende que delegadas y trabajadoras de Aragón conozcan de primera mano experiencias exitosas como la de Bizkaia, que demuestra que la organización y la lucha dan resultados.
El verano y las vacaciones se venden siempre bajo el mismo mantra: desconectar, romper con la rutina y buscar la libertad. Llegan las fiestas patronales, los festivales de música al aire libre y las noches que se alargan hasta el amanecer. Es el territorio de la diversión colectiva. Sin embargo, para la mitad de la población, este escenario de supuesta libertad esconde un reverso oscuro. Bajo el ruido de los altavoces y el ambiente de celebración, la violencia de género y las agresiones sexuales no se toman vacaciones; al contrario, encuentran en la masificación el camuflaje perfecto.
Existe una preocupante tendencia social a considerar que las fiestas son zonas de impunidad. El ambiente relajado, la aglomeración de los conciertos o las verbenas populares a menudo se utilizan como una pantalla de humo para normalizar conductas que en cualquier otro contexto serían intolerables. El «roce» no deseado en la multitud, los comentarios degradantes o el insistir ante una negativa clara se despachan con demasiada frecuencia bajo el destructivo «es que estamos de fiesta».
Aquí es donde el concepto de consentimiento debe ponerse en el centro del escenario, y no precisamente como un elemento decorativo. El consentimiento en vacaciones no cambia de reglas: sigue siendo afirmativo, reversible, entusiasta y, sobre todo, libre. Estar en un entorno festivo, haber consumido alcohol o vestir de determinada manera no es una carta en blanco. El alcohol y las drogas, tantas veces utilizados como atenuantes sociales en el imaginario colectivo —«iba bebido», «no sabía lo que hacía»— jamás son la causa de la agresión; son, en todo caso, los desinhibidores del agresor y las herramientas para vulnerar la capacidad de respuesta de la víctima.
Afortunadamente, algo está cambiando en el paisaje urbano y festivalero. La presencia cada vez más habitual de los llamados «Puntos Violeta» en grandes eventos y fiestas patronales es una victoria de la concienciación. Ya no son solo espacios de atención a víctimas; son faros que recuerdan a todo el mundo que ese espacio debe ser seguro. Su mera existencia lanza un mensaje claro a los agresores: no estáis respaldados por el anonimato de la masa.
Sin embargo, la responsabilidad no puede recaer únicamente en los puntos de información ni en el cuidado que las mujeres ejerzan entre ellas. El verdadero cambio estructural en el ocio estival llegará cuando el entorno —los amigos que presencian el acoso, los testigos en la barra de un bar, la comunidad que celebra la fiesta— decida romper el silencio cómplice. Señalar al acosador, afear el «chiste» machista o intervenir cuando se detecta una situación de vulnerabilidad es el único camino para que las fiestas sean, de verdad, de todos y para todas.
No podemos permitir que el verano sea un espejismo de libertad que se paga a costa de la seguridad de las mujeres. La diversión que necesita del miedo, de la invasión o del silencio del otro no es fiesta; es violencia. Que las luces de la verbena no nos cieguen: el respeto y el consentimiento no se quedan en casa cuando hacemos las maletas.
Si estás sufriendo una situación de violencia de género o presencias una: tienes a tu disposición el 016 (teléfono gratuito, confidencial y que no deja rastro en la factura), el canal de WhatsApp en el 600 000 016 y la aplicación móvil AlertCops, que envía una señal de alerta geolocalizada a las Fuerzas de Seguridad. En emergencias, llama siempre al 112.
Mayte Serrano Integrante de la Ejecutiva Nacional de OSTA
El sindicato denuncia la situación «insostenible» en las residencias de mayores, marcada por la sobrecarga, las bajas ratios y los salarios precarios en un sector altamente feminizado
Desde el sindicato OSTA hemos remitido una carta a la Delegación del Gobierno de España en Aragón solicitando formalmente una reunión de trabajo con su titular, D. Fernando Beltrán. El objetivo es trasladar el grave diagnóstico de la situación que atraviesa el Sector de la Dependencia en Aragón, con especial atención a la crisis que se vive en las residencias de personas mayores.
A pesar del carácter innegablemente esencial de los cuidados, el sector soporta de manera estructural unas condiciones laborales insostenibles. La precariedad, las deficientes ratios de atención, la extrema sobrecarga de trabajo y los bajos salarios —en un sector altamente feminizado— están poniendo en riesgo no solo la salud de las profesionales, sino también el relevo generacional y, fundamentalmente, la calidad asistencial de las personas usuarias.
El sistema de la dependencia y los cuidados no se puede sostener con la precariedad de sus profesionales, por ello reclamamos que desde los diferentes ámbitos administrativos se impulsen políticas de transformación real para el sector. Estas medidas deben estar dotadas del presupuesto necesario para garantizar los derechos laborales de las trabajadoras y ofrecer un servicio público con plenas garantías de calidad.
Para compartir este diagnóstico, intercambiar opiniones y marcar líneas de trabajo conjuntas, el sindicato ha propuesto mantener el encuentro con el Delegado del Gobierno, recordando la imperiosa necesidad de que las instituciones se impliquen en la defensa de un sector esencial para la sociedad aragonesa.
La contrata SENIOR se niega a negociar un protocolo térmico mientras las trabajadoras atienden a personas dependientes en viviendas que superan los 32ºC
La Sección Sindical de OSTA en la empresa SENIOR SERVICIOS INTEGRALES ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Zaragoza por la exposición de las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) a un riesgo grave e inminente para su salud debido a las altas temperaturas.
La denuncia se produce después de que la empresa se haya negado rotundamente a negociar un protocolo de actuación ante la actual ola de calor, limitándose a remitir a la plantilla comunicados genéricos con enlaces institucionales, pero sin adoptar ninguna medida preventiva real.
Trabajando en «hornos» sin climatización ni pausas
El lugar de trabajo de las auxiliares del SAD son los domicilios particulares de las personas dependientes. Muchos de estos hogares carecen de aislamiento térmico o climatización, alcanzando en las últimas semanas temperaturas interiores superiores a los 30-32ºC. A esto se suma que las tareas (aseo, movilización de personas encamadas, limpieza) exigen un esfuerzo físico intenso que multiplica el calor metabólico y el riesgo de sufrir un golpe de calor.
Desde OSTA hemos aportado a Inspección de Trabajo pruebas fotográficas con termómetros registrando más de 32ºC en viviendas de usuarias. La empresa no ha evaluado el riesgo térmico real, no ha establecido pausas de recuperación, ni ha adaptado los horarios para evitar las horas centrales del día, incumpliendo flagrantemente el Real Decreto 486/1997 y el reciente Real Decreto-ley 4/2023 sobre protección ante el calor.
Lucro con el cuidado público y precariedad laboral
Ponemos el foco en la responsabilidad de la administración pública. SENIOR SERVICIOS INTEGRALES, empresa adjudicataria de los Lotes 1 y 3 del SAD del Ayuntamiento de Zaragoza, pertenece al grupo CLECE, un gran conglomerado empresarial que obtiene cuantiosos beneficios de la gestión privatizada de los cuidados a personas mayores y dependientes.
Esta contrata gestiona la atención (tanto en modalidad de dependencia como preventiva) en una amplísima zona de la ciudad que abarca los distritos del Actur, Arrabal, Centro, La Jota-Santa Isabel, La Magdalena, San Pablo, San José, Las Fuentes y Torrero, además de los barrios rurales de Juslibol, Montañana, Movera, Peñaflor de Gállego, San Gregorio, San Juan de Mozarrifar, La Cartuja y Torrecilla de Valmadrid.
Es inaceptable que el Ayuntamiento de Zaragoza externalice un servicio público esencial a grandes corporaciones como Clece/Senior, y luego se lave las manos cuando sus trabajadoras están sufriendo las consecuencias. La precariedad laboral en el SAD se traduce directamente en una mala atención a nuestras personas mayores. Exigimos al Ayuntamiento que incluya en los pliegos y en el seguimiento del contrato el cumplimiento estricto de la normativa de Prevención de Riesgos Laborales.
El sindicato denuncia la precariedad estructural en las residencias de personas mayores y reclama políticas urgentes y dotación presupuestaria suficiente para garantizar la calidad asistencial y los derechos laborales de las trabajadoras
Iniciamos una ronda de reuniones con los Grupos Parlamentarios de las Cortes de Aragón con el objetivo de poner sobre la mesa la situación crítica que atraviesa el Sector de la Dependencia, con especial atención a las residencias de personas mayores, y trasladarles de primera mano el diagnóstico del sector y consensuar líneas de trabajo que impulsen una transformación real desde la esfera política e institucional.
Un sector esencial sostenido sobre la precariedad
OSTA alerta de que, pese al carácter esencial de los cuidados, el sector soporta de manera estructural unas condiciones laborales insostenibles:
Precariedad y bajos salarios, especialmente graves en un sector altamente feminizado.
Ratios de atención insuficientes que comprometen la calidad del servicio.
Sobrecarga de trabajo que deteriora la salud de las profesionales.
Riesgo real de quiebra del relevo generacional, ante la imposibilidad de atraer y retener talento en estas condiciones.
Reclamo a la acción política
«El sistema de la dependencia y los cuidados no se puede sostener sobre la precariedad de sus profesionales», ha señalado María Jesús Tajahuerce, responsable del Sector de la Dependencia de OSTA. «Es imperativo que desde las Cortes de Aragón se impulsen políticas de transformación del sector, acompañadas del presupuesto necesario para su desarrollo, que garanticen tanto los derechos laborales de las trabajadoras como un servicio público de calidad para las personas usuarias.»
Para el sindicato es importante visibilizar la realidad laboral y asistencial del sector ante los representantes políticos y exigir la aprobación de medidas concretas que mejoren las condiciones laborales y las ratios de atención, con una dotación presupuestaria acorde con las necesidades reales del sistema de dependencia.
Con esta ronda de encuentros, OSTA persigue que los Grupos Parlamentarios muestren su disposición al diálogo y asuman la responsabilidad de situar los cuidados en el centro de la agenda política aragonesa, tratando de construir consensos parlamentarios que permitan avances legislativos y normativos en esta legislatura.