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El lema “Lucha organizada, memoria, fuerza y voz” expresa con claridad que el Día Internacional de la Mujer no es una fecha conmemorativa ni una celebración vacía. El 8 de marzo es una jornada de lucha, de denuncia y de acción política colectiva. Hoy, más que nunca, este llamado cobra fuerza frente al avance de la ultraderecha y de los discursos reaccionarios que buscan deslegitimar el feminismo, negar la desigualdad estructural y hacer retroceder derechos conquistados tras décadas de movilización.
El 8 de marzo, millones de mujeres saldremos a las calles por y para la igualdad. Lo haremos para exigir una sociedad libre de violencias machistas, sin brechas de género, con justicia social y mayor calidad democrática. Pero también lo haremos para defender lo conseguido, porque nada está garantizado. Frente a quienes quieren devolvernos al silencio, al miedo y a la subordinación, respondemos con organización, memoria y lucha colectiva.
La lucha organizada es la base de todos los avances logrados por las mujeres. Ningún derecho fue concedido de manera espontánea: fue conquistado mediante la organización feminista, sindical y popular. Hoy, cuando la ultraderecha ataca el feminismo, criminaliza la protesta y cuestiona políticas de igualdad, la respuesta no puede ser individual ni aislada. Solo la acción colectiva, coordinada y sostenida puede frenar el retroceso y avanzar hacia transformaciones reales.
La memoria es una herramienta política imprescindible. Recordar las luchas pasadas es recordar que los derechos pueden perderse si no se defienden. Honrar a las mujeres que enfrentaron la violencia, la persecución y el silenciamiento —a las víctimas de la violencia machista, a las mujeres violentadas en contextos de guerra, a las comunidades afectadas por el VIH— es un acto de resistencia frente a quienes promueven el negacionismo y el olvido. Sin memoria no hay justicia, y sin justicia no hay democracia.
La fuerza nace de la unidad. Es la potencia que se construye cuando lo personal se vuelve político y lo colectivo se vuelve imparable. Esa fuerza es la que permitió abrir caminos antes impensados y es la que hoy enfrenta a quienes pretenden reinstalar modelos de desigualdad, exclusión y control sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Frente al odio y la reacción, respondemos con organización, convicción y solidaridad.
Alzar la voz es un acto profundamente político. Es negarse a volver al silencio que históricamente se impuso a las mujeres. Es visibilizar las violencias, denunciar las desigualdades estructurales y confrontar a quienes, desde la ultraderecha, niegan la existencia misma del machismo y atacan los consensos democráticos. Nuestra voz es colectiva, incómoda y persistente, porque no vamos a permitir que nos borren del espacio público ni del debate político.
El 8 de marzo nos convoca a redoblar la lucha. A defender cada derecho conquistado y a avanzar por los que aún faltan. Frente al avance reaccionario, respondemos con lucha organizada, memoria activa, fuerza colectiva y una voz que no se calla. Porque la igualdad no retrocede y porque sin feminismo no hay democracia.
El próximo 8 de marzo celebramos el Día Internacional de La Mujer, es una jornada de lucha, de denuncia y de acción política colectiva. Hoy, más que nunca, este llamado cobra fuerza frente al avance de la ultraderecha y de los discursos reaccionarios que buscan deslegitimar el feminismo, negar la desigualdad estructural y hacer retroceder derechos conquistados tras décadas de movilización.
Nuestro lema “Lucha organizada, memoria, fuerza y voz” expresa con claridad que el Día Internacional de la Mujer no es una fecha conmemorativa ni una celebración vacía. No vamos a tolerar retroceder a una sociedad a las que las mujeres se nos subyugue al patriarcado.
El 8 de marzo nos convoca a redoblar la lucha. A defender cada derecho conquistado y a avanzar por los que aún faltan. Frente al avance reaccionario, respondemos con lucha organizada, memoria activa, fuerza colectiva y una voz que no se calla. Porque la igualdad no retrocede y porque sin feminismo no hay democracia.
Saldremos a las calles por y para la igualdad. Lo haremos para exigir una sociedad libre de violencias machistas, sin brechas de género, con justicia social y mayor calidad democrática. Pero también lo haremos para defender lo ganado, porque nada está garantizado. Frente a quienes quieren devolvernos al silencio, al miedo y a la subordinación, respondemos con organización, memoria y lucha colectiva.
Día 19 de febrero
Acto sindical convocado por el sindicato para toda la afiliación en Zaragoza
Los sindicatos más representativos del sector denunciamos la falta de respuesta de la Secretaría General Técnica del Departamento de Bienestar Social y Familia ante la solicitud de reunión realizada
Los sindicatos OSTA y UGT, como organizaciones más representativas del sector de la Dependencia y Cuidados en Aragón, denunciamos la falta de respuesta por parte de la Secretaría General Técnica del Departamento de Bienestar Social y Familia ante la solicitud formal de reunión enviada el pasado 7 de enero de 2026.
En dicha carta, solicitamos una reunión urgente con Lucía Horno Elósegui, Secretaria General Técnica, para abordar la situación crítica que viven las trabajadoras y trabajadores de las residencias aragonesas, así como sus consecuencias directas sobre la calidad de los cuidados y la dignidad de las personas usuarias. Propusimos las fechas del 20 y 21 de enero para dicha reunión, pero hasta la fecha no hemos recibido ni confirmación ni siquiera acuse de recibo.
La obsolescencia del Decreto 111/1992, que regula las condiciones mínimas en los centros de atención, y la ausencia de ratios adecuadas están generando una sobrecarga laboral insostenible, precariedad extrema y un deterioro progresivo en la atención a las personas dependientes. La Administración aragonesa tiene una responsabilidad directa en este modelo, ya que la mayoría de las plazas son concertadas con el propio Gobierno de Aragón.
Ante el silencio administrativo, UGT y OSTA reiteramos hoy nuestra exigencia de diálogo real y efectivo y anunciamos una nueva solicitud formal de reunión, esta vez con propuestas de fechas en la primera quincena de febrero. No obstante, advertimos que, si persiste la falta de respuesta, nos veremos obligados a intensificar nuestras acciones de movilización para exigir soluciones urgentes.
Las trabajadoras y trabajadores del sector no pueden esperar más. Exigimos dignidad, derechos y condiciones laborales dignas para quienes sostienen el sistema de cuidados en Aragón.
Las organizaciones mayoritarias en el Sector de la Dependencia y los Cuidados se movilizan para denunciar la precariedad que se atraviesan las residencias de Aragón y reclaman dignidad y derechos para quienes cuidan
Los sindicatos mayoritarios en el sector de la Dependencia y los Cuidados, convocamos una concentración el martes 13 de enero de 2026 a las 17:30 horas en la Plaza de España de Zaragoza, bajo el lema “¡Basta de precariedad! ¡Dignidad y derechos para quienes cuidan!”.
La movilización responde a la falta de respuesta por parte de la Consejera de Bienestar Social y Familia, Dña. Carmen M.ª Susín Gabarre, a la solicitud formal de reunión presentada el 19 de noviembre de 2025 para abordar la situación crítica que viven más de 13.000 trabajadoras —en su inmensa mayoría mujeres— que desempeñan su labor en las residencias de personas mayores y dependientes en Aragón.
A pesar de que estos centros gestionan miles de plazas concertadas con fondos públicos, las condiciones laborales siguen siendo insostenibles: salarios por debajo del SMI, ratios de atención inhumanos, contratos inestables, jornadas agotadoras y falta total de reconocimiento profesional.
Desde OSTA exigimos compromisos concretos a las instituciones aragonesas y a todas las fuerzas políticas con representación en las Cortes:
Negociación urgente y efectiva de un Convenio Colectivo Autonómico para las residencias en Aragón, con condiciones superiores al convenio estatal.
Establecimiento de ratios de atención adecuadas que garanticen tanto la calidad del cuidado como la salud laboral de las trabajadoras.
Reconocimiento institucional del carácter esencial, profesional y feminizado del trabajo en residencias, con políticas activas de formación, estabilidad y retención de personal.
Diálogo directo con la Consejera de Bienestar Social, como máxima responsable de un sistema financiado con dinero público.
El actual modelo de gestión ha fracasado. La fuga de profesionales hacia otros sectores con mejores condiciones es alarmante, y las residencias tienen dificultades incluso para cubrir turnos básicos.
El trabajo en el sector de residencias no es un gasto, puesto que las trabajadoras del sistema de dependencia son un pilar del Estado de Bienestar, y advertimos a los representantes públicos que, si no hay voluntad política, habrá movilización.
Del mismo modo se invita a todos los medios de comunicación a cubrir esta concentración, que busca visibilizar una de las injusticias más profundas y silenciadas de nuestro sistema de cuidados.
Hemos remitido una carta formal a Lucía Horno Elósegui para abordar la situación en las residencias aragonesas
Los sindicatos OSTA y UGT, en calidad de organizaciones más representativas del sector de la Dependencia y Cuidados Aragón, nos hemos dirigido a formalmente a Lucía Horno Elósegui para solicitarle una reunión en la que tratar la preocupante situación que están atravesando las trabajadoras y trabajadores de las residencias de Aragón.
Consideran imprescindible que la Administración autonómica conozca de primera mano las condiciones laborales, organizativas y humanas en las que se desarrolla la actividad en estos centros. En este sentido, entendemos que el Departamento de Bienestar Social y Familia tiene una responsabilidad directa en garantizar unos estándares adecuados tanto para las personas usuarias como para quienes prestan los cuidados.
De manera concreta entendemos que está en su mano la actualización del Decreto 111/1992 por el que se regulan las condiciones mínimas que han de reunir los servicios y establecimientos sociales especializados, documento obsoleto que no establece unas ratios adecuadas a la realizad del Sector y no permiten una correcta atención de las personas usuarias.
Las trabajadoras del sector demandan ser escuchadas, y sus representantes sindicales reiteramos la necesidad urgente de abrir un espacio de diálogo real y efectivo que atienda la insostenible situación actual y realicen actuaciones inmediatas por parte de la Administración.
Los sindicatos hemos propuesto celebrar la reunión en las fechas 20 o 21 de enero de 2026, según mejor se ajuste a la agenda de la Secretaría General Técnica.