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El comité de empresa de Proma Hispania S.A., donde OSTA somos el sindicato más votado en producción, ha convocado huelga indefinida a partir del próximo 9 de julio, en todos los turnos de trabajo, ante el bloqueo de la negociación del convenio colectivo. La decisión ha sido aprobada por unanimidad por el comité de empresa ante una situación que consideran insostenible.
Las negociaciones comenzaron el pasado mes de marzo y, tras meses de reuniones sin los avances suficientes, continúan bloqueadas cuestiones centrales para la plantilla, como los incrementos salariales, la regulación de los contratos relevo, la garantía de empleo, y diferentes aspectos vinculados a la prevención de riesgos laborales.
La convocatoria de huelga tiene como objetivo conseguir unas condiciones justas que logren los avances reales en materias que el comité valora fundamentales para garantizar unas condiciones laborales seguras y de futuro.
En este conflicto OSTA pondrá a disposición de la afiliación nuestra caja de resistencia, como herramienta colectiva y solidaria de apoyo para sostener la huelga, acompañando a las personas trabajadoras de Proma Hispania en la defensa de sus derechos laborales.
Para el sindicato, este conflicto no afecta únicamente a la negociación de un convenio, sino a la dignidad de las condiciones de trabajo y a la capacidad de la plantilla para negociar en igualdad de condiciones.
El 28 de junio volvemos a salir a las calles para reivindicar el Día Internacional del Orgullo LGTBI, una fecha de lucha, memoria y reivindicación colectiva. Este año, desde el sindicato, hemos elegido como lema: “DIVERSIDAD LABORAL, DERECHO SINDICAL”/“Diversidat laboral, Dreito sindical”.
Porque no basta con los discursos institucionales ni con las campañas vacías de marketing inclusivo. Mientras las luces del escaparate se apagan, miles de personas LGTBI siguen sufriendo discriminación, silencios, miedo y desigualdad en sus centros de trabajo.
Hemos avanzado en leyes, sí. Hemos llenado los discursos institucionales de palabras amables sobre la igualdad, también. Pero mientras las luces de las instituciones se apagan, la realidad en las empresas sigue siendo una bofetada de realidad: el mundo laboral continúa siendo un espacio hostil, diseñado para expulsar o silenciar a las personas LGTBI+, y especialmente ensañado con las personas Trans.
Ya no basta con el «postureo» corporativo. No sirve de nada que una empresa se vista de diversidad un mes al año si el resto del tiempo permite que su plantilla LGTBI+ sienta que compite con una venda en los ojos y las manos atadas. Estamos ante un problema estructural, una discriminación que no siempre grita, pero que siempre asfixia.
El castigo de ser uno mismo
Es indignante que en pleno siglo XXI el 86% de los trabajadores sienta que debe volver al armario al entrar en una entrevista de trabajo. Este «ocultamiento preventivo» no es una elección; es una estrategia de supervivencia frente a un sistema que penaliza la diferencia.
La situación de las personas Trans es, sencillamente, una emergencia social. Que más de la mitad sean excluidas sistemáticamente de los procesos de selección es una forma de violencia económica que condena a todo un colectivo a la precariedad y a la exclusión. No es falta de talento, es transfobia pura y dura disfrazada de «ajuste cultural».
La violencia de la «broma»
La pirámide de la discriminación se sostiene sobre una base peligrosa: la normalización del acoso. Tres de cada diez personas LGTBI+ sufren ataques verbales: chistes, rumores, comentarios despectivos… no son «anécdotas de oficina». Son herramientas de control que buscan recordar a la persona que no pertenece, que es «el otro».
Cuando un entorno laboral minimiza estas agresiones, se convierte en cómplice. El silencio de los compañeros y la inacción de los superiores son el caldo de cultivo para un clima de impunidad que destroza trayectorias profesionales y, lo que es peor, la salud mental de quienes solo quieren trabajar en paz.
Exigimos hechos, no discursos
Erradicar esta lacra no es una cuestión de cortesía, es una cuestión de justicia y derechos humanos. No queremos empresas que «toleren» su presencia; exigimos espacios que garanticen su seguridad y dignidad. Esto requiere:
Protocolos: No más documentos olvidados. Necesitamos canales de denuncia reales que protejan a la víctima y sancionen de forma ejemplar al agresor.
Formación: Hay que sacudir los sesgos de quienes seleccionan y de quienes dirigen. La diversidad no se gestiona con folletos, sino con educación y empatía.
Compromiso sindical y político: La negociación colectiva debe ser el escudo que impida que la orientación sexual o la identidad de género sigan siendo un motivo de despido encubierto o estancamiento.
El trabajo es un derecho, no un privilegio que dependa de cuánto logres parecerte a la norma cis-heterosexual. Es hora de romper el armario de cristal. Porque mientras una sola persona tenga que esconder quién es para conservar su empleo, nuestra libertad como sociedad seguirá siendo un espejismo.
Aquí podéis leer Newsletter de los meses de abril y mayo, donde podréis tener la información de todas las noticias, conflictos, negociaciones en las que participa el sindicato.
En este número hablamos de los actos y movilizaciones del realizados el 23 de abril y el 1 de mayo, así como la valoración que hacemos del gobierno de Aragón, el ERE en Majorel o el conflicto de la limpieza, que finalizó con la firma de CCOO y UGT tras 15 días de Huelga, con un acuerdo que no garantiza el poder adquisitivo para un sector muy precario.
El acuerdo ha salido adelante con un 69,4 % de votos favorables, con una participación en la votación muy amplia.
La negociación ha sido larga y exigente, aunque entendemos que este convenio consigue mejorar los derechos y condiciones, demostrando que la unidad de la plantilla en la confrontación es fundamental para conseguir los avances necesarios.
La participación masiva de toda la plantilla ha sido clave, no solo en las votaciones, sino también en las movilizaciones que se han llevado a cabo durante el proceso. Este respaldo ha sido determinante para poder desbloquear la negociación y conseguir avances que, en algunos momentos, parecían muy complicados.
El resultado de todo ello, es un acuerdo que incorpora mejoras en derechos y condiciones, destacando el incremento salarial garantizado por encima del IPC durante los tres años de vigencia del convenio, una cuestión fundamental para proteger y mejorar el poder adquisitivo así como una reducción de jornada continua para mejorar la conciliación de todas las personas trabajadoras de CAF.
Se ha acordado la creación de 55 nuevos puestos de trabajo, de los cuales 50 corresponden a mano de obra directa y 5 a personal de oficinas, reforzando el empleo en la factoría.
Otra de las mejoras más relevantes es la actualización de los complementos de incapacidad temporal (IT), después de muchos años sin avances en este aspecto, se ha conseguido reforzar la protección económica en situaciones delicadas como una enfermedad o un accidente, algo que consideramos imprescindible.
También es especialmente importante la igualdad de jornadas entre colectivos, una medida que corrige diferencias historicas existentes y que supone un paso importante.
El convenio incorpora además mejoras en aspectos concretos como las dietas de viaje, el permiso por reposo domiciliario o el incremento de las cuantías del fondo social y de las prestaciones por invalidez o fallecimiento.
En materia de salud laboral, también se han producido avances. La implantación del servicio de fisioterapia en planta, extendido a todo el taller, supone una mejora directa en la prevención de lesiones y en el bienestar de la plantilla. Además, se ha introducido una nueva forma de cálculo del absentismo, un aspecto especialmente sensible dentro de la negociación.
A lo largo de este proceso se han conseguido muchos de los objetivos que nos marcamos desde OSTA al inicio de la negociación, lo que demuestra que nuestra aportación ha sido fundamental para conseguir todos estos objetivos.
La huelga es la mayor herramienta que tenemos la clase trabajadora para conseguir nuestros objetivos, y la caja de resistencia que tenemos en OSTA es el mayor instrumento para aguantar la huelga.
Aun así, somos conscientes de que quedan cuestiones pendientes. Hay propuestas que hemos puesto sobre la mesa y que no han podido desarrollarse en este convenio, pero que no vamos a dejar en el olvido y que seguiremos trabajando de cara al futuro.
Además, no todo acaba con la firma. Será fundamental el trabajo en las comisiones de seguimiento y trabajo, donde habrá que hacer un seguimiento real de lo acordado y seguir impulsando nuevas mejoras para el conjunto de la plantilla.
Valoramos este convenio como un paso adelante, fruto del esfuerzo colectivo de la plantilla. Pero también tenemos claro que esto no se detiene aquí: queda trabajo por hacer y seguiremos en esa línea, defendiendo y mejorando las condiciones de toda la plantilla.
El próximo 28 de junio volvemos a salir a las calles para reivindicar el Día Internacional del Orgullo LGTBI, una fecha de lucha, memoria y reivindicación colectiva. Este año, desde el sindicato, hemos elegido como lema: “DIVERSIDAD LABORAL, DERECHO SINDICAL”/“Diversidat laboral, Dreito sindical”.
Porque no basta con los discursos institucionales ni con las campañas vacías de marketing inclusivo. Mientras las luces del escaparate se apagan, miles de personas LGTBI siguen sufriendo discriminación, silencios, miedo y desigualdad en sus centros de trabajo.
Hemos avanzado en derechos y en legislación, sí. Pero la realidad laboral continúa siendo demasiado veces un espacio hostil, donde muchas personas se ven obligadas a esconder quiénes son para conservar su empleo, evitar burlas, frenar rumores o no quedar apartadas de oportunidades laborales. Y esta violencia se recrudece especialmente contra las personas trans.
El trabajo es un derecho, no un privilegio condicionado a parecerse a la norma cis-heterosexual. Por eso, desde el sindicalismo seguimos defendiendo que la diversidad laboral también es un derecho sindical.
Con motivo del 28J hemos organizado diferentes actos y espacios de participación:
ACTO SINDICAL – 17 de junio
Hora: 10:00 horas
Lugar: Casa de la Mujer
Durante la jornada se abordarán cuestiones como:
La LGTBIfobia en el ámbito laboral.
La presión para “volver al armario” en muchos entornos de trabajo.
Los problemas específicos que atraviesan las personas LGTBI en el empleo.
El estado actual de los discursos de odio y su impacto en el colectivo, y los avances y retos de la negociación sindical en materia de igualdad y diversidad.
Además, se realizará un caso práctico participativo dirigido a las personas asistentes.
Por último, se realizará una valoración del conflicto en el sector de la limpieza, ejemplo de lucha y confrontación durante los 15 días de huelga previos a la desconvocatoria. Cabe destacar que el acuerdo firmado por los sindicatos estatales, no garantiza el IPC y no fue sometido a referéndum.