25/06/26 | Destacados, Igualdad
El 28 de junio volvemos a salir a las calles para reivindicar el Día Internacional del Orgullo LGTBI, una fecha de lucha, memoria y reivindicación colectiva. Este año, desde el sindicato, hemos elegido como lema: “DIVERSIDAD LABORAL, DERECHO SINDICAL”/“Diversidat laboral, Dreito sindical”.
Porque no basta con los discursos institucionales ni con las campañas vacías de marketing inclusivo. Mientras las luces del escaparate se apagan, miles de personas LGTBI siguen sufriendo discriminación, silencios, miedo y desigualdad en sus centros de trabajo.
Hemos avanzado en leyes, sí. Hemos llenado los discursos institucionales de palabras amables sobre la igualdad, también. Pero mientras las luces de las instituciones se apagan, la realidad en las empresas sigue siendo una bofetada de realidad: el mundo laboral continúa siendo un espacio hostil, diseñado para expulsar o silenciar a las personas LGTBI+, y especialmente ensañado con las personas Trans.
Ya no basta con el «postureo» corporativo. No sirve de nada que una empresa se vista de diversidad un mes al año si el resto del tiempo permite que su plantilla LGTBI+ sienta que compite con una venda en los ojos y las manos atadas. Estamos ante un problema estructural, una discriminación que no siempre grita, pero que siempre asfixia.
El castigo de ser uno mismo
Es indignante que en pleno siglo XXI el 86% de los trabajadores sienta que debe volver al armario al entrar en una entrevista de trabajo. Este «ocultamiento preventivo» no es una elección; es una estrategia de supervivencia frente a un sistema que penaliza la diferencia.
La situación de las personas Trans es, sencillamente, una emergencia social. Que más de la mitad sean excluidas sistemáticamente de los procesos de selección es una forma de violencia económica que condena a todo un colectivo a la precariedad y a la exclusión. No es falta de talento, es transfobia pura y dura disfrazada de «ajuste cultural».
La violencia de la «broma»
La pirámide de la discriminación se sostiene sobre una base peligrosa: la normalización del acoso. Tres de cada diez personas LGTBI+ sufren ataques verbales: chistes, rumores, comentarios despectivos… no son «anécdotas de oficina». Son herramientas de control que buscan recordar a la persona que no pertenece, que es «el otro».
Cuando un entorno laboral minimiza estas agresiones, se convierte en cómplice. El silencio de los compañeros y la inacción de los superiores son el caldo de cultivo para un clima de impunidad que destroza trayectorias profesionales y, lo que es peor, la salud mental de quienes solo quieren trabajar en paz.
Exigimos hechos, no discursos
Erradicar esta lacra no es una cuestión de cortesía, es una cuestión de justicia y derechos humanos. No queremos empresas que «toleren» su presencia; exigimos espacios que garanticen su seguridad y dignidad. Esto requiere:
- Protocolos: No más documentos olvidados. Necesitamos canales de denuncia reales que protejan a la víctima y sancionen de forma ejemplar al agresor.
- Formación: Hay que sacudir los sesgos de quienes seleccionan y de quienes dirigen. La diversidad no se gestiona con folletos, sino con educación y empatía.
- Compromiso sindical y político: La negociación colectiva debe ser el escudo que impida que la orientación sexual o la identidad de género sigan siendo un motivo de despido encubierto o estancamiento.
El trabajo es un derecho, no un privilegio que dependa de cuánto logres parecerte a la norma cis-heterosexual. Es hora de romper el armario de cristal. Porque mientras una sola persona tenga que esconder quién es para conservar su empleo, nuestra libertad como sociedad seguirá siendo un espejismo.
Manifestación en Zaragoza:
Día: 28 de junio
Hora: 19:30 horas
Lugar: Plaza Aragón. Paraninfo.
26/04/24 | Noticias
El número de muertes en accidente de trabajo en Aragón sigue siendo alarmante.
EL 28 de abril se celebra el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. OSTA realizó el pasado día 18 de abril un acto en el que participaron más de 200 representantes sindicales, donde puso de manifiesto la gravedad de la situación en materia de prevención.
En Aragón, durante el año 2023 se produjeron un total de 34 accidentes mortales
- 27 de ellos durante la jornada
- 7 in – itinere.
Durante este 2024, la situación en Aragón sigue siendo alarmante y ya son 9 las personas fallecidas en Accidente de trabajo.
La Ley 31/1995 de Prevención de riesgos laborales es la normativa más importante en materia de Prevención; pero también es una normativa que va a cumplir 30 años y necesita reinventarse, renovarse y actualizarse para poder poner freno a los accidentes de trabajo.
La prevención en riesgos laborales no es un gasto, es una inversión a corto, medio y largo plazo; debe ocupar un lugar principal y central en las relaciones laborales y por ello desde las empresas y la administración se deben destinar más recursos.
La precariedad laboral, la escasa formación, la nula información, maquinaria en mal estado, instalaciones deficientes son factores importantes y que afectan a nuestra seguridad laboral.
Por ello, desde OSTA, reclamamos e instamos a las empresas a cumplir la normativa de prevención, a mejorar los sistemas preventivos y poner todos los medios necesarios, tanto económicos como personales, para eliminar los riesgos derivados del trabajo.
También la prevención debe entrar en política. El Gobierno de Aragón tiene mucho que decir y aportar a la Prevención. Tiene que dotar con más personal y recursos económicos a la Inspección de Trabajo; poner en valor el Instituto de Seguridad y Salud Laboral de Aragón y tiene que incidir y exigir las patronales un mayor control de las medidas preventivas.
Por último, desde OSTA hacemos un llamamiento al Gobierno de Aragón y exigimos la participación de todas las Organizaciones Sindicales en la Prevención.
Según Alberto Navarro, responsable de prevención de la organización aragonesista: “La prevención no puede ser únicamente patrimonio de unos pocos; debe abarcar a todos y todas aquellas personas que participamos activamente en el mundo laboral, ya que los datos demuestran que con la participación de los integrantes del dialogo social, la siniestralidad sigue en aumento”.
La prevención no se soluciona en un despacho, se tiene que solucionar donde se produce que es en los centros de trabajo y en los trayectos al mismo.
24/10/23 | Noticias
El día 24 de octubre una representación de la Ejecutiva hemos mantenido una reunión con el director de Trabajo, para tratar diferentes temas que afectan a los y las trabajadoras de Aragón.
En la misma hemos hablado de la mesa del diálogo social, donde le hemos trasmitido que el 30% de la representación sindical no esta presente, lo que nos parece una anomalía democrática, puesto que muchos trabajadores y trabajadoras que apostaron por un sindicalismo diferente al caduco y obsoleto que representan los sindicatos institucionales ni tienen voz, ni voto.
En la reunión también hemos tratado la sangría de siniestralidad que se esta produciendo en Aragón, donde en diez meses van treinta muertos en accidente de trabajo, lo que se debe traducir en que la administración debe poner medios y no hablamos de cursos, sino de recursos tanto en la inspección de trabajo, como en el ISSLA.
En esta misma línea, hemos propuesto la necesidad de colaboraciones con el INSS, como con el SALUD para poder agilizar tramites en bajas de larga de duración, incapacidades o accidentes graves, para que los y las trabajadoras no se encuentren en una situación de vulnerabilidad, que incluso a veces termina con la rescisión del contrato por no poder adecuar un puesto de trabajo y todo ello sin haber tenido la rehabilitación o las intervenciones necesarias.
En otro orden de cosas, hemos hablado de la necesidad de mejorar el transporte a los polígonos; para reducir el uso de vehículos propios y el impacto que tiene en el medio ambiente, como el desarrollo y la mejora la movilidad en los diferentes polígonos que hay en Aragón.
Una reunión muy constructiva con Jesús Divasson, Director General de Trabajo, en la que a nuestro parecer se han recogido diferentes propuestas para mejorar la vida de los y las trabajadoras en Aragón.