Los sindicatos OSTA, CCOO, CSIF, CSL y UGT con representación en la Junta de Personal del Ayuntamiento de Zaragoza, denuncian que el Gobierno de Natalia Chueca dilata la puesta en marcha de la Unidad Égida con un lento proceso negociador.
El próximo 13 de junio se cumplirán tres meses desde que el Gobierno de Zaragoza aprobó la creación de la Unidad Égida en la Policía Local y, a día de hoy, continúa sin haberse puesto en funcionamiento.
En la última reunión celebrada el pasado 28 de mayo, el Ayuntamiento emplazó a la representación sindical a nuevas sesiones de trabajo los días 15 y 29 de junio, prolongando nuevamente un proceso que podría y debería haberse resuelto hace semanas si existiera una verdadera voluntad política para ello.
Desde la representación sindical mostramos nuestra preocupación ante una estrategia que parece orientada a trasladar a la negociación colectiva la responsabilidad de una demora que corresponde exclusivamente a la Administración municipal. El calendario planteado por el Gobierno municipal aleja todavía más la puesta en marcha de la unidad y hace temer que su implantación quede aplazada hasta después del verano.
Resulta difícil comprender que para asuntos considerados prioritarios por el Gobierno municipal, como la Oferta de Empleo Público u otras materias de interés político, se convoquen hasta tres reuniones de negociación en menos de diez días para alcanzar acuerdos con rapidez, mientras que para la implantación de una unidad destinada a la protección de las víctimas de violencia de género los plazos se dilatan durante meses.
El pasado día 4 de junio, en el auditorio municipal, con motivo de la patrona del cuerpo de Policía Local, la Alcaldesa, Natalia Chueca, expuso la inminente puesta en marcha de la Unidad Egida con la asunción de nuevas responsabilidades. Sin embargo, tres meses después de su aprobación, la realidad es que la unidad sigue sin existir y las víctimas continúan esperando. La protección de las víctimas de violencia de género merece algo más que anuncios, fotografías y titulares. Merece compromiso, recursos y decisiones que permitan convertir las promesas en realidades.
