La decisión del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de eliminar las 195 plazas del programa deja sin servicio a personas vulnerables y destruye empleo en Aragón
Denuncia el cierre del centro AH-AIC PARIS de Atención Humanitaria en Zaragoza, comunicado recientemente por la dirección de la fundación APIP-ACAM y que supone la extinción de 10 contratos de trabajo por el momento y la desaparición total de este recurso en la ciudad.
La fundación APIP-ACAM es una entidad privada dedicada a la atención residencial y de día de colectivos de funcionalidad diversa y a la asistencia, orientación, formación e inclusión sociolaboral de colectivos en situación de riesgo de exclusión. La plantilla está adscrita al sector de la Acción e Intervención Social, y su convenio de aplicación es de ámbito estatal.
Un día antes de los despidos la fundación APIP-ACAM dio a conocer al Comité de Empresa que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha comunicado la reducción de plazas de 195 a 0 para el periodo julio 2026-junio 2027, lo que implica el cierre total del recurso en Zaragoza.
Con absoluta premura APIP-ACAM ha procedido a la amortización de puestos de trabajo por «causas objetivas de naturaleza organizativa y productiva», afectando directamente a 10 trabajadoras que han sido despedidas y solamente ha garantizado la recolocación de 2 personas que forman parte del Comité de Empresa, así como a la Coordinadora del centro, lejos de garantizar el mantenimiento de todo el empleo, denuncian desde el sindicato.
Desde OSTA mostramos nuestro rechazo frontal a los despidos ya que la decisión supone un ataque directo al empleo en Aragón y a los derechos de las personas trabajadoras, que ven cómo se destruyen puestos de trabajo estables sin una solución real para toda la plantilla.
Igualmente denunciamos la irresponsabilidad del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que demuestra su falta de compromiso con las políticas sociales, eliminando recursos esenciales para la atención de personas en situación de vulnerabilidad, migrantes y solicitantes de protección internacional.
Este cierre no solo afecta a las personas trabajadoras, sino también a las personas usuarias del programa de Atención Humanitaria, que se quedan sin un recurso fundamental para su acogida y manutención.
Desde OSTA exigimos la apertura inmediata de una mesa de negociación con la fundación para buscar alternativas que garanticen el mantenimiento de todos los puestos de trabajo mediante la recolocación de toda la plantilla afectada en otros servicios/programas y el compromiso de no aplicar nuevos despidos en otros centros del programa de atención humanitaria.
Del mismo modo denunciamos la política de recortes del Ministerio en materia de atención humanitaria y migraciones, que prioriza el ahorro presupuestario frente a los derechos de las personas trabajadoras y de los colectivos más vulnerables.
