No podemos permanecer en silencio ante la dramática situación que atraviesa el sistema de atención a la dependencia en Aragón
Los recientes datos publicados por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, confirman lo que venimos denunciando desde hace años: Aragón está a la cola en inversión, en cobertura y en dignidad para las personas en situación de dependencia y también aquellas que les cuidan.
Mientras el Gobierno de Aragón presume de crecimiento económico y atracción de inversiones, más de 2.000 plazas residenciales permanecen vacías, al mismo tiempo que cientos de personas con dependencia severa o gran dependencia esperan desesperadamente una plaza pública o financiada. Esta paradoja no es fruto de la casualidad, sino de una política deliberada de subfinanciación, desinversión y falta de planificación estratégica en servicios sociales.
En Aragón, según reciente informe publicado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, las horas de ayuda a domicilio se sitúan en apenas 11 de media, frente a las 24 que se ofrecen en el resto del Estado. Para las personas con gran dependencia, se asignan 47 horas mensuales, muy por debajo de la media estatal de 65 horas.
Si hablamos de prestaciones económicas, la cuantía media en Aragón es de 360 euros, frente a los 384 euros del promedio estatal. Hablar de “ridiculez” no es exageración: es una descripción precisa de una política que ignora las necesidades reales de quienes más lo necesitan.
Pero este abandono no solo afecta a las personas usuarias. También impacta directamente en las trabajadoras y trabajadores del sector, que soportan cargas de trabajo insostenibles, salarios precarios y condiciones laborales indignas, todo ello en un contexto de falta de personal, ausencia de ratios adecuadas y sin una verdadera apuesta por la profesionalización y dignificación del cuidado.
Por ello, desde el sindicato OSTA consideramos que no puede permanecer en silencio ante la dramática situación que atraviesa el sistema de atención a la dependencia y exigimos al Gobierno de Aragón:
- Transparencia: que publique los datos reales sobre listas de espera, tanto en residencias como en servicios de ayuda a domicilio.
- Reforzar urgentemente la atención domiciliaria, con un aumento sustancial de horas y una actualización de las prestaciones económicas acordes a la realidad del coste del cuidado.
- Un plan de choque para el sector, que incluya la creación de empleo estable, la mejora salarial y la negociación urgente del Convenio Colectivo Autonómico del Sector de la Dependencia, pendiente desde hace demasiado tiempo.
No se puede seguir ocultando la pobreza del sistema bajo discursos triunfalistas. El derecho a la autonomía personal y al cuidado no es un lujo: es un derecho fundamental reconocido por ley desde 2006. En Aragón, ese derecho sigue sin hacerse efectivo.
Seguiremos movilizándonos hasta que el sistema de dependencia deje de ser un laberinto burocrático y se convierta en una verdadera red de protección y dignidad.
