El acuerdo de ERE en TEKA ha finalizado con 99 personas trabajadoras despedidas; 19 de ellas en Zaragoza, sin que haya habido prácticamente información y ningún tipo de movilización.
La negociación se ha realizado en Madrid por parte de UGT, CCOO y CSIF, sin tener en cuenta las reivindicaciones de la plantilla de Zaragoza y excluyendo a OSTA de la misma.
La planta de Zaragoza ha sido la única que no ha refrendado el acuerdo, votando en contra de lo que han firmado sus propios representantes, lo que debería hacerles reflexionar sobre el acuerdo al que han llegado. Este es un ejemplo más, de que cuando se negocia fuera de nuestro territorio, la clase trabajadora de Aragón sufre las consecuencias.
Desde OSTA no entendemos cómo en un proceso de despidos colectivos, ninguno de los firmantes de este acuerdo haya convocado a la plantilla para iniciar movilizaciones y luchar por mantener los puestos de trabajo, frente a decisiones arbitrarias que solo atienden a intereses económicos.
Las medidas que se han incluido en este acuerdo dejan totalmente desprotegidas a las personas afectadas. Estos despidos forzosos se podían haber evitado si se hubiera negociado pensando en las personas trabajadoras y no en “ser sensibles con algunas multinacionales”. Y este es el precio que van a pagar 19 personas de la planta de Zaragoza.
Por si faltaba algún despropósito, la empresa abonará un importe único de 1000 euros brutos a las personas trabajadoras que firmen la aceptación de sus condiciones renunciando a tomar medidas legales, lo que a nuestro entender refleja el miedo que tienen los firmantes de este acuerdo.
Desde OSTA, valoramos que este proceso de despido colectivo en la planta de Teka/Midea, vuelve a ser un ataque a la plantilla de la misma, así como a todo el tejido industrial, y que solo es posible revertir éstas situaciones con más organización y confrontación en los centros de trabajo.
