12/06/26 | Opinión
El reciente conflicto de la limpieza en Zaragoza ha destapado una realidad incómoda, situando en el centro del debate una pregunta que debemos de realizarnos como sociedad: ¿qué tipo de sindicalismo construimos para avanzar en las condiciones laborales de las trabajadoras en Aragón?
Y es que, tras más de dos semanas de huelga en el sector de la limpieza de Zaragoza, los sindicatos estatales han aceptado un acuerdo que, apenas un día antes, ellos mismos consideraban “insuficiente”. La limpieza es un sector precarizado, mayoritariamente feminizado y con salarios por debajo del SMI. Tras 15 días de huelga, este sector ha dejado en evidencia que los sindicatos que no tienen caja de resistencia no pueden confrontar con garantías a la patronal y es que, muchas de las trabajadoras no podían continuar con la huelga por cuestiones económicas. Este es el claro ejemplo de que, sin caja de resistencia, la patronal sabe que el reloj corre en contra de las huelguistas.
El desenlace de este conflicto no ha sido casualidad. Es el resultado de años de sindicalismo de concertación, respaldado en un modelo de servicios al afiliado que, con el paso de los años, se ha convertido en una maquinaria basada en el ofrecimiento de cursos y el miedo al conflicto, normalizando la idea de que vale más un mal acuerdo que la confrontación contra la patronal y pasando, por lo tanto, los sindicatos a gestionar la precariedad, en lugar de combatirla.
Pero la precariedad no se combate con acuerdos «menos malos», ni con discursos que no trascienden de lo escrito en una octavilla. La precariedad se combate con instrumentos reales, que posibiliten a las trabajadoras y trabajadores afrontar una huelga sin tener que elegir entre pagar la hipoteca y la cesta de la compra, o continuar de huelga.
Ahí es donde la Caja de Resistencia adquiere su importancia. Para quienes lo desconozcan, durante el conflicto de la limpieza en Zaragoza, más de quinientas personas afiliadas a OSTA han estado respaldadas por esta herramienta de solidaridad entre las personas afiliadas al sindicato, y que se nutre de las cuotas de afiliación.
No es casualidad que seamos la única organización sindical aragonesa con una herramienta de estas características. Es la consecuencia lógica de un modelo basado en la información, la democratización de las decisiones y la apuesta decidida por luchar contra la precariedad.
Supone, además, una ruptura frontal con el llamado ‘sindicalismo de servicios’, que sitúa al afiliado como un cliente y al sindicato como un servicio. Ante esta dinámica, en OSTA defendemos un modelo distinto y apostamos por que, con la cuota, se ganen derechos y se construya la fuerza sindical. Para ganar derechos, para avanzar en salarios y, en definitiva, para vivir mejor.
Desde OSTA estamos convencidas de que esta herramienta va a ser decisiva en la mejora de las condiciones laborales y económicas de la clase trabajadora aragonesa. Porque no se trata solamente de movilizarse, se trata de ganar. Y para ganar, hace falta organización, movilización y solidaridad; y esto lo garantiza la caja de resistencia.
Tenemos la obligación de construir un sindicalismo de apoyo mutuo, donde las cuotas reviertan directamente en la acción y en las personas que luchan por mejorar sus condiciones en Aragón.
Porque al final, la pregunta sigue en pie, ¿Construimos un sindicalismo que gestiona la precariedad o uno que la combate?. Para las militantes de OSTA, la respuesta en Aragón tiene nombre y apellidos: Sindicalismo de Contrapoder.
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Serchio Tella Barcelona
Integrante de la Ejecutiva Nacional de OSTA
28/12/22 | Noticias, Opinión
Seguramente mucha gente piense que estamos de broma, o que estamos poniendo en marcha una estrategia comunicativa para dar la nota. Pero mejor que se vayan haciendo a la idea de que no es así. la caja de resistencia de OSTA es una realidad; es fruto del compromiso que tenemos en la organización por mejorar las condiciones laborales de las personas que viven y trabajan en Aragón; ni más, ni menos.
Es cierto, y no lo vamos a negar, que este compromiso sienta su base en una visión estratégica de la anterior dirección sindical de OSTA que, en su momento, tuvo la audacia de establecer una planificación económica que hoy nos permite hacer realidad aquello que nos propusimos cuando decidimos dar este paso, y que a su vez, es la mejor muestra de nuestra independencia política y económica.
Por ello, hoy podemos decir que “hemos cumplido el objetivo” que nos pusimos en este IV Congreso Nacional – Enta Debant, puesto que ya tenemos operativa la CAJA DE RESISTENCIA.
En primer lugar es importante resaltar que, el desarrollo y puesta en marcha de la misma, hunde sus raíces en un interesante proceso de debate y aprendizaje que ha tenido lugar en dos fases: en un primer momento entorno al enriquecedor dialogo y aprendizaje a partir del conocimiento de las experiencias de sindicatos de otros territorios; como la experiencia vasca, a través de ELA Sindikatua o la experiencia gallega, a través del sindicato CIG. Pues ambas organizaciones ya tenían articulada esta herramienta y nos facilitaron información y útiles consejos.
En un segundo momento, tuvieron especial importancia los debates que mantuvimos dentro de la organización, tanto en la Comisión Ejecutiva Nacional como en el Consejo Nacional, e igualmente en todas aquellas conversaciones con las personas afiliadas que se interesaron por el proceso. En todos estos debates se respiraba ilusión, compromiso y ganas de potenciar nuestra labor; porque desde el inicio, sabíamos que íbamos a dar un paso más allá para transformar el sindicalismo en Aragón y hacer sindicalismo con mayúsculas.
Las personas que militamos en esta organización tenemos claro que invertimos nuestros esfuerzos en la construcción de una fuerza sindical transformadora, que no apuesta por el diálogo social institucionalizado, como vía para mejorar las condiciones laborales. Y que, por lo tanto, tiene claro que, a veces, el camino pasa por la confrontación. Por esto mismo, nuestra propia evolución y trabajo nos ha traído hasta este punto, por ello ahora se pone en marcha un instrumento para dar entidad y fuerza a esa confrontación, que apoye a nuestra afiliación cuando deba hacer frente a situaciones de conflicto sindical frente a los poderes económicos.
En cualquier caso, debemos ser conscientes de que lo que acabamos de poner en marcha es una herramienta basada en los principios del sindicalismo histórico. Una herramienta de lucha, de confrontación directa, ideada para ganar derechos, para que nuestra gente está cubierta ante las huelgas y pueda ejercerlas de forma consciente y efectiva.
Esto es algo que tuvimos claro durante el proceso de debate y por ello enseguida llegamos a la conclusión de que debíamos construirla en base a los principios de solidaridad y apoyo mutuo. Lo que en la práctica quiere decir que las afiliadas de OSTA, a través de nuestra cuota, aportamos un importe de la misma para generar ese remanente que podemos necesitar en el futuro. Para que los y las compañeras que decidan poner en marcha una huelga puedan hacerlo con las máximas garantías, con una mayor seguridad y por lo tanto, con una mayor capacidad de negociación.
Seremos muchas las que aportemos a este fondo y nunca hagamos uso directo de él. Pero sabemos que, gracias a nuestra cuota, habrá personas que mejoraran sus condiciones laborales y si algo nos deja claro la historia es que, cuando unos mejoran, el resto también lo hacemos directa o indirectamente. Cuando una organización gana procesos y tiene capacidad de confrontación demostrada, genera una inercia que va a permitir mejorar su capacidad de negociación y conseguir de forma más fácil y segura las mejoras en las condiciones laborales que persigue.
Ese principio de solidaridad también se concretará en que las personas afiliadas y que coticen con una misma cuota, recibirán una misma ayuda económica para el apoyo de la huelga, independientemente del centro de trabajo y del sector en el que se aplique.
Conforme avancemos, la caja de resistencia se irá convirtiendo en un instrumento cada vez más fuerte, imprescindible y eficaz para los intereses de los y las trabajadoras en Aragón. Será clave en presentes y futuras negociaciones colectivas y en aquellos conflictos que se produzcan. Tenemos la certeza de que así será, y por ello lo defendemos con orgullo.
Es curioso que, en las últimas fechas, los sindicatos institucionalizados busquen endurecer su discurso, ante la situación de crisis económica, social y política que estamos viviendo. Y es que el “salario o conflicto” o el “otoño caliente”, está muy bien como lema, pero sin hechos que lo refuercen se queda en un mero lavado de cara. Porque los mismos que amenazan con protestas son los mismos que con sus acuerdos nos precarizan cada día más. Son los mismos que acordaron con la patronal y el Gobierno una reforma laboral que consolidaba los aspectos más lesivos de las anteriores reformas laborales, por las cuales se secundó varias huelgas generales.
Los movimientos sindicales debemos ser leales a nuestra clase y estar a la altura de los procesos históricos en los que se inserta nuestra labor. Debemos tener la capacidad de mirar fuera de nuestras estructuras para empezar a desarrollar una acción sindical que ponga a la clase trabajadora en el centro del tablero. Y es que esto, aunque parezca obvio, muchas veces queda relegado y a la zaga de otros intereses orgánicos, económicos o electorales.
Por ello desde OSTA tenemos claro que solo impulsando y creando este tipo de herramientas, crearemos conciencia de clase entre las clases populares y tendremos la oportunidad de transformar nuestras sociedades, con la finalidad de vivir en mundo más justo, para todas y todos.
Serchio Tella Barcelona
Secretaría de Organización
15/06/17 | Federaciones, Servicios Públicos
Durante el día de hoy, la Organización Sindical de Trabajadores de Aragón, ha celebrado su I Asamblea de la Federación de Trabajadores de Servicios Públicos en el Centro Cívico Teodoro Sánchez Punter de Zaragoza. 31 delegados y delegadas de los sectores de la Administración Pública, Empresas Públicas, Residencias, Clínicas Sanitarias, Centros de Atención a las Personas con diversidad, estaban llamados a participar en una jornada intensa y llena de debates.
Los delegados y delegadas han aprobado con un 95% de votos a favor el Informe de Gestión de la anterior Ejecutiva de la Federación de Trabajadores de Servicios Públicos.
La Asamblea se ha desarrollado en torno a un grupo de trabajo, dividido en dos partes, una dedicada a Estatutos y otra a Ponencia Sindical; donde se trazan las líneas fundamentales para seguir defendiendo el empleo público, al ser la columna vertebral del Estado de Bienestar
Serchio Tella Barcelona, ha sido elegido Responsable de la Federación de Trabajadores de Servicios Públicos por unanimidad, junto a una Ejecutiva compuesta por seis compañeros y compañeras, de distintos sectores de Aragón, entre las que se encuentran: Carmen Latorre (ATADES) M.ª José Lobé (Neuropsiquiátrico Nuestra Señora Del Carmen), Pascual Remartínez (Servicios Periféricos), Gabriel Bonet Ruiz (AUZSA), Carlos Martínez (SARGA).
El acto ha terminado con la intervención de Serchio Tella Barcelona, que ha remarcado, la necesidad de dar un nuevo impulso, que nos permita construir un espacio propio en la Administración Pública, recuperando lo mejor de nuestros orígenes, blindando nuestros derechos.
Por último, Serchio Tella Barcelona ha expuesto las líneas de trabajo para los próximos cuatro años, así como los objetivos a alcanzar por la Federación, remarcando que, “todo lo que hagamos, digamos o planteemos en nuestro día a día, en la defensa de lo Público y en la defensa de los trabajadores y trabajadoras de los sectores Público-Privado, que competen a nuestra Federación, son y serán decisivas para lo que ocurra en el futuro “.